¿Cumples con la ordenanza reguladora de la publicidad exterior de Madrid?

Uno de los detalles importantes para todo establecimiento abierto al público es el cumplimiento de la normativa municipal sobre publicidad exterior. No se pueden cometer errores en este ámbito.

Tanto para un negocio nuevo como para aquel que ya lleva tiempo abierto al público, el rótulo es en buena medida una tarjeta de presentación ante los clientes que se acercan al mismo.

Por supuesto, una rotulación atractiva es un asunto relevante, porque establece una primera impresión entre nosotros y las personas a las que queremos vender un producto o servicio.

Cumplir con la normativa

Pero, además, hay que tener claro que el rótulo debe ser legal, es decir, tiene que cumplir con las estipulaciones registradas en la ordenanza de publicidad exterior que fija cada ayuntamiento.

En el caso concreto de Madrid, está cuestión viene regulada por una normativa específica, la Ordenanza Reguladora de Publicidad Exterior, que fue aprobada por el pleno en enero del año 2009.

Soluciones a la medida del cliente

Para un negocio nuevo, empezar con un rótulo inadecuado es un muy mal comienzo, porque más temprano que tarde tendrá que sustituirlo por otro que sí sea respetuoso con la normativa.

Los profesionales del sector de la rotulación, las empresas con experiencia y solvencia como Imagdecor, tienen muy claros estos detalles y ofrecen soluciones a la medida de cada establecimiento.

Pero la normativa sobre rótulos no es estática, cambia según las tendencias y preferencias de los gobernantes municipales, lo cual obliga a prestar atención a la normativa local sobre este asunto.

La situación en Madrid

Madrid es ejemplo de lo que decimos. En la actualidad, se encuentra vigente la citada ordenanza sobre publicidad exterior aprobada en 2009, pero se ha abierto un proceso para su modificación.

Hay que tener en cuenta que los ayuntamientos son cada vez más rigurosos en el cumplimiento de esta normativa, al considerar que la publicidad incide directamente sobre el paisaje urbano.

Dentro de las competencias locales en el ámbito del medio ambiente se incluye esta vertiente sobre la contaminación visual que genera la exhibición masiva de publicidad existente en la vía pública.

Por lo general, las normas municipales de publicidad exterior afectan directamente a los soportes publicitarios, como las vallas, pero también a la rotulación en la fachada de los establecimientos.

Y la razón es conocida. Hay una sensibilidad creciente sobre las condiciones del paisaje urbano en las ciudades, y esto afecta directamente a la tolerancia con los espacios publicitarios.

Por otro lado, las ciudades son también un escenario para todo tipo de actividades económicas, lo cual hace necesaria la presencia de rótulos en los establecimientos abiertos en la vía pública.

¿Cuál es la respuesta a este dilema? Pues sin duda la calidad y la profesionalidad en el diseño y ejecución de esta clase de soportes. Aprovechar las opciones que permite la ley resulta fundamental.

Restricciones vigentes

En Madrid, por ejemplo, hay restricciones en función de la zona donde se ubica el establecimiento, porque en los recintos catalogados por su valor histórico las restricciones son mayores.

Protección de zonas catalogadas

Esto es un rasgo común de las normativas locales sobre publicidad, y tiene que ver con la necesaria conservación y respeto a los entornos urbanos y edificios catalogados por la Administración.

Casco histórico

En el caso concreto de Madrid, las limitaciones afectan a la llamada Zona 2, que incluye tanto a su casco histórico declarado Bien de Interés Cultural como a su entorno más cercano.

Distritos de la capital

Las mismas restricciones afectan a los centros históricos en distritos de la periferia, caso de Fuencarral, El Pardo, Aravaca, Carabanchel, Hortaleza, Villaverde, Vallecas, Vicálvaro, Canillejas y Barajas.

Limitación de rótulos

En todas estas zonas, los rótulos tienen limitado su tamaño, así como las planchas sobre los cuales están montados, con otras reglas sobre su proximidad a puertas y ventanas de los edificios.

Otros elementos: banderolas, toldos

Pero la normativa sobre publicidad exterior afecta a todo tipo de soportes visuales de los establecimientos: no solo a los rótulos, sino también a otros elementos, como las banderolas y los toldos.

Proceso de consulta ciudadana

El grupo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha optado por cambiar dicha normativa, que afecta directamente a los rótulos, y ha abierto para ello un proceso de consulta ciudadana.

Este procedimiento participativo ha sido canalizado a través de Internet, de modo que cualquier ciudadano madrileño ha podido expresar su criterio sobre el contenido de la futura regulación.

Las pantallas digitales

Uno de los aspectos fundamentales que se propone la nueva normativa es la regulación, ahora inexistente, de las pantallas digitales en el espacio público, por su reciente proliferación.

El grupo de gobierno considera que las pantallas digitales al ser utilizadas como soporte publicitario pueden generar contaminación visual, por lo que opta por restringir el uso de pantallas digitales por el impacto visual y lumínico que producen.

En definitiva, dada la importancia que es la publicidad exterior para un establecimiento, es fundamental conocer la legislación para conseguir el mayor efecto sin infringir la normativa.